El gobernador de Texas, Greg Abbott, envió un autobús con migrantes a Chicago al mismo tiempo que aseguraba que las comunidades de su estado están agobiadas por el gran número de migrantes que llegan y de la inacción del presidente Joe Biden para contener la migración ilegal.
El mandatario texano dice que la falta de acción de Biden en la frontera abruma a las comunidades de su estado y por eso tiene que enviar a los inmigrantes a otros lugares.
«Chicago es una ciudad que da la bienvenida» dijo el portavoz de la alcaldesa de la ciudad, Lori Lightfoot, «los recibimos con dignidad y respeto».







