La inflación de México alcanzó la cifra más alta desde diciembre del 2000 cuando llegó a 8.96%, cerrando para julio de 2022 con un 8.15%, un aumento del 0.74% a comparación del mes anterior, comportamiento originado en gran medida por un aumento de precios en los alimentos, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
De acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor alimentos procesados, bebidas y tabaco tuvieron una variación mensual del 1.02%, seguido por servicios como loncherías, fondas y taquerías con el 0.79% y mercancías con el 0.72%.
El índice de precios subyacente, que incluye los bienes y servicios cuyos precios presentan menos variaciones, registró un avance de 0.62% mensual y de 7.65 % anual. El índice de precios no subyacente aumentó 1.09 % a tasa mensual y 9.65 % a tasa anual.
Además, el Inegi menciona que los alimentos que influyeron en la inflación fueron el tomate verde, que presentó una variación del 20.41%; la naranja, con el 15.51%; la cebolla con el 13.79%; papa y otros tubérculos, con 11.96% y el huevo con 8.31%.






