El hondureño Nelson Josué Rodríguez, emprendió hace tres años la travesía hacia Estados Unidos por la frontera de Arizona y la pesadilla de su familia empezó cuando él no llegó a su destino donde lo esperaban y desde entonces dejó de comunicarse; su familia acaba de recibir con tristeza una pista, que podría ser la esperanza de cerrar un doloroso ciclo en sus vidas.
Como la mayoría de los inmigrantes indocumentados, Josué, de 26 años de edad, salió de su país para darles un mejor futuro a su esposa Evelyn Maradiaga y a su pequeña hija, quien en ese entonces tenía 9 meses de nacida.
En su viaje, primero llegó a México en agosto de 2019 y en el 2020 decidió cruzar sin documentos a Estados Unidos, esto con un grupo de Migrantes, relató Maradiaga a Univisión Noticias.
Ella recuerda que la pesadilla para su familia inició cuando él no llegó al destino donde ya lo esperaban y cuando dejó de comunicarse, por lo que decidió a buscar información con autoridades y organizaciones para tratar de descifrar que le había pasado.
Posteriormente, se contactó con el Centro de Derechos Humanos Colibrí que se encarga de recolectar pruebas de ADN para las familias que tienen seres queridos perdidos en la frontera.
La toma de muestras fue una de muchas estrategias a las que acudió la angustiada esposa del hondureño para tratar de dar con su paradero, sin embargo, luego de estar tocando puertas y buscar sin éxito, su búsqueda llegó a un punto que decidió suspenderla.
A comienzos de julio, Evelyn tuvo acceso a una pista que podría terminar de resolver el misterio de su esposo desaparecido. Aunque la recibe con tristeza, pues podría ser la esperanza para cerrar un doloroso ciclo en su vida.
Supo de un hallazgo de restos óseos en un sector del desierto de Arizona y junto a ellos una identificación.
La Brigada de Búsqueda y Recuperación Capellanes del Desierto había ido el sábado 2 de julio a la Reservación Indigena Tohono 0’dahm para buscar a un migrante guatemalteca reportada como desaparecida.
En su recorrido, descubrieron unos restos óseos, en lo que parecía ser un arroyo seco, por lo que presumieron que se trataba de migrantes que cruzaron la frontera y perdieron la vida en el camino.
“De repente me llegó una notificación que habían compartido un vídeo… y empecé a ver que habían encontrado a esas dos personas… Me impactó cuando mostraron las identidades y una de esas era el padre de mi hija”, contó Evelyn, quien quedó en shock, pues afirma que es un verdadero milagro al tratarse de la primera noticia que tienen desde hace tres años.






