De acuerdo a la ley fiscal, las obligaciones de los contribuyentes continúan a pesar de que el causante haya fallecido, incluso podría generar multas.
De acuerdo con expertos, cuando una persona que estaba registrada con actividad económica ante el Sistema de Administración Tributaria pierde la vida, un tercero interesado o un familiar debe dar aviso al fisco para darlo de baja o las obligaciones continuarán e incluso pueden generar multas y responsabilidades.
De acuerdo al sitio del SAT, el familiar o interesado del contribuyente registrado como persona física fallecido, debe solicitar una cita en la página del SAT y acudir a las oficinas de Hacienda con una identificación oficial de quien realiza el trámite, carta de defunción del contribuyente y el formato RX que se puede descargar de la misma página del SAT en la sección de trámites.
Este formato debe ser llenado con toda la información del contribuyente fallecido.
Para el caso de quienes estaban registrados con actividad empresarial o de arrendamiento y sus bienes siguen generando ingresos, los herederos o depositarios de los bienes deben presentar un aviso de sucesión.
En este último caso, también se debe presentar un poder notarial en el que se precise la sucesión de bienes o la designación como albacea pues será este el responsable de seguir compliendo las obligaciones tributarias.
Lo más recomendable es sacar una cita previa para orientación fiscal y presentarse a las oficinas para recibir la información sobre cómo proceder ante una situación así.
Checa los procedimientos en el siguiente LINK






