De acuerdo a un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México, el perro xoloitzcuintle tiene raíces nayaritas ya que se han localizado vestigios que sugieren que este perrito, considerado netamente mexicano, existió en una franja que va desde Nayarit hasta Guerrero desde donde se esparció al resto del territorio nacional.
“Por unas piezas de cerámica encontradas a principios del siglo XX en Colima y conocidas hoy en día como los perritos danzantes colimenses, se sabe que hace unos dos mil años, en una franja que va desde Nayarit hasta Guerrero, nació una camada de perros en la que uno de los ejemplares destacaba por su falta de pelo”, dice parte de este reportaje publicado en la gaceta de la UNAM.
El xoloitzcuintle, conocido también como perro azteca o pelón mexicano, es resultado de una mutación genética espontánea que se dio de una generación a otra y su nombre significa perro raro o perro arrugado en náhuatl.
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