El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, instruyó al Ejército de su país la preparación de un ataque contra blancos estratégicos de Isis-k, a quienes atribuyó el ataque con explosivos en el aeropuerto de Kabul, en Afganistán, que dejó, hasta el momento, 110 personas muertas, algunos de ellos militares estadounidenses.
“A quienes llevaron a cabo este ataque, así como a cualquiera que desee el daño estadounidense, no perdonaremos. No olvidaremos. Los perseguiremos y los haremos pagar. Defenderé nuestros intereses y nuestro pueblo con todas las medidas a mi alcance”, dijo Biden durante una conferencia de prensa.
“Los terroristas no nos disuadirán”, declaró, por lo que afirmó que las fuerzas armadas responderán “con fuerza y precisión”.
Biden encabezó un momento de silencio para honrar a los soldados caídos en el ataque, y afirmó que las tropas estadounidenses completarán su misión, como parte de su obligación hacia sus connacionales y aliados afganos, pero también para honrar las vidas de aquellos que fallecieron.
“Las vidas humanas que perdimos hoy fueron vidas en el servicio de la libertad”, declaró el mandatario, y aseguró que los soldados caídos defendían los valores de su país contra los terroristas, por lo que los calificó como “héroes americanos”.
“Damas y caballeros, es hora de poner fin a una guerra de 20 años”, puntualizó.






