El último deseo de Marquis Davis, de 28 años de edad era vacunarse, pero ya no lo podía hacer porque ya estaba enfermo de coronavirus, enfermedad que finalmente le quitó la vida el pasado 26 de julio en Florida, Estados Unidos.
Debido a su deseo de ser inoculado, su familia decidió convertir su recinto funeral en un centro de vacunación, así, cualquier persona que acudiera al servicio fúnebre podría recibir la inoculación en memoria de Marquis Davis.
Fue su esposa la que, junto con la Iglesia Faith Temple Christian Center, quien organizó un evento de pruebas y vacunación contra el Covid-19.
En el funeral se ofrecieron las vacunas Pfizer y Johnson & Johnson con el objetivo de concientizar a la población sobre la importancia de vacunarse.







