
El activista de Greenpeace que sobrevoló en un parapente motorizado el partido Francia-Alemania el martes pasado, evitó por poco ser abatido por tiradores de élite de la policía, revelaron las autoridades alemanas.
De acuerdo a la información de DW, el hombre intentó llamar la atención del público sobre la protección medioambiental pero terminó teniendo «dificultades técnicas» y acabó dentro del recinto.
«Los tiradores de élite lo tenían ya en su punto de mira», indicó el ministro del Interior de la región de Baviera, Joachim Herrmann.
«Si la policía hubiera determinado que se trataba de un atentado terrorista lo habría pagado con su vida», añadió.
Los tiradores únicamente renunciaron a abatirle cuando vieron el logotipo de Greenpeace en el paracaídas, explicó.
Se abrió una investigación en contra del piloto según indicó la policía en un comunicado.





