Este lunes el gobierno chino relajó sus medidas de control natal y autorizó a las parejas a poder procrear un tercer hijo, según difunde la agencia Efe.
Las autoridades explicaron que tomaron esta decisión con el objetivo de “mejorar la estructura poblacional” del país, así como “responder de manera activa al problema del envejecimiento”.
China cuenta ahora con casi 1,412 millones de habitantes, aunque el envejecimiento poblacional y la baja natalidad han hecho saltar las alarmas en Pekín
En octubre de 2015, el país había autorizado a sus ciudadanos a tener dos hijos cuando relajó por primera vez la estricta política del hijo único que había regido en China desde 1979 para mitigar el crecimiento poblacional alentado bajo el primer presidente de la República Popular China, Mao Zedong.






