El centro de Justicia Familiar en Nayarit, atiende al día hasta dos casos de violencia hacia un menor de edad. En los últimos días se han registrado casos de pequeños violentados, en los que dos de ellos perdieron la vida, situación que lamentan las autoridades que no se haya denunciado a tiempo.
Mabi Urania Silva Guzmán, director del Centro de Justicia Familiar y de la Mujer en Nayarit, señaló:
«En estos casos fueron violencias extremas hasta terminar con los dos de su vida de dos menores de edad, nos duele mucho no haber conocido esta parte de violencia, muchos casos que cuando se denuncian se puede prevenir. A nosotros y alguien nos dice que tiene a unos niños que con posible violencia, hacemos una investigación trabajo social, llegamos a su domicilio y si vemos situaciones que nos pudieran dar el margen de violencia por su propia familia, actuamos, en el caso de que no haya familia cercana que se espera y que estos niños estén con su familia, lo que hacemos es que una procuradora los lleva aun resguardo a las casas de asistencia social».
Un niño o niña es víctima de violencia, se valora si algún familiar directo los puede llevar a tención psicológica para determinar su estado. El que los infantes no vayan a la escuela ha permitido que la mayoría de casos que se atienden en Nayarit, los autores de las agresiones son su propia familia o la pareja de sus padres.
«Al no estar los niños en la escuela porque los reportes muchos ocasiones si llegaba un niño golpeado o estaba triste, era un maestra o maestro nos lo hacía saber, lamentablemente ahorita con la pandemia están en casa, aquí lo que nos queda es a la familia cercana, estar viendo qué cambios de conducta y si hay golpes. Los principales agresores son la familia, la familia lo va a ocultar, no van a decir y no van a prestar apoyo».
Cuando somos testigos de algún tipo de violencia podemos hacer una denuncia anónima en la fiscalía general del estado y en el centro de justicia familiar. No importa si no es un familiar directo, los vecinos también son parte importante de cuidar la integridad de un menor y evitar una muerte más en manos de alguien cercano.





