Se hincó y lloró para suplicar que le entregaran el cuerpo de su hijo, aseguró el señor Miguel Ángel Luna, papá del niño Leonardo, fallecido en un parque acuático de Xcaret tras ser succionado por un filtro de basura.
El afectado, dijo en entrevista para el periódico Reforma, que además de tener que otorgar perdón a la empresa, le pidieron no hacer la relatoría de los hechos, o de lo contrario tendría que esperar hasta 15 días para recibir los restos del infante.
«Tuve que hincarme y llorar para que me permitieran llevármelo, creo que le toqué el corazón a la abogada y me dijo «ándele, pues, deje la relatoría de hechos y tiene que firmar el perdón».
La Fiscalía General de Quintana Roo, señala que por el incidente se realiza una investigación como homicidio culposo.






