
En Francia, una joven menor de edad que acusó a un maestro de haberse burlado de la religión del Islám, y cuyas acusaciones fueron usadas en una campaña contra el profesor que terminó con su decapitación por un extremista musulmán, admitió que fueron falsas sus afirmaciones.
Todo comenzó en octubre del 2020 cuando el maestro de historia Samuel Paty les mostró a sus alumnos una caricatura de Mahoma para debatir sobre la libertad de expresión.
En ese entonces, la adolescente aseguró que el maestro había pedido a los alumnos musulmanes que salieran del salón, y el padre de la adolescente, basándose en la versión de su hija lanzó una campaña de odio contra al profesor.
Luego de la campaña, un extremista musulmán de 18 años decapitó al maestro Samuel Paty y subió la foto del cuerpo del maestro a sus redes sociales.
«Mi clienta admitió haber mentido, haber dicho que estaba presente el día que se mostraron esas caricaturas, cuando no era el caso. Y se culpa terriblemente por ello», dijo el abogado de la menor.
El abogado destacó que su representada tenía 13 años cuando realizó dichas denuncias y no era consciente de las posibles consecuencias de su acto, por lo que no la considera responsable del asesinato del maestro.





