Tortillería La Abuela, la cual se encuentra en la alcaldía de Tlalpan en la Ciudad de México, apoya a niños que no tienen televisión ni internet, y por ende, no pueden tomar las clases a distancia que se imparten en el nuevo ciclo escolar debido a la pandemia de COVID-19.
El local, adaptó una camioneta como salón de clases, colocó sillas, bancos, una pantalla y computadora, además de material escolar a los menores.
Dalia Dávila, dueña de la tortillería, llamó “Rinconcito de la Esperanza” a la camioneta donde niñas y niños toman sus clases, los cuales llegan en distintos horarios, para no amontonarse.
Y no sólo brindan oportunidades de educación a los estudiantes, sino que también invitan a comer a gente que no tiene dinero para alimentarse en esta crisis económica.






