Es un hecho triste: en muchos países hay personas acusadas de brujería, que son perseguidas y asesinadas, especialmente en África, el sudeste asiático y América Latina. Por este motivo, la organización católica de ayuda Missio ha instaurado el Día Internacional contra la Caza de Brujas: este 10 de agosto se celebra por primera vez, y debería arrojar luz sobre este oscuro capítulo del presente.
Jörg Nowak, portavoz de la organización, ha viajado a los muchos países en los que Missio apoya proyectos de carácter social. Hace tres años escuchó por primera vez, en Papúa Nueva Guinea, que muchos personas en ese y otros países siguen siendo acusadas de brujería, e incluso asesinadas. Desde entonces, Nowak ha recopilado pruebas e incluso fotografías de los perpetradores y publicó un estudio al respecto.
Enfermedad, muerte repentina de familiares, pérdida de cosechas, odio, envidia y codicia: la lista de razones por las cuales la gente acusa a otros de brujería es larga. Tampoco ha cambiado mucho en los últimos siglos. Jörg Nowak deja en claro su punto de vista: «No hay brujas, hay estigmatización de determinadas personas.»






