Autoridades de Pekín están en alerta tras registrarse un rebrote de COVID-19, que acumula 106 casos en cinco días.
Los primeros contagios, que tuvieron origen en un mercado mayorista, ocasionaron el cierre de otros mercados más pequeños y el confinamiento de 11 barrios residenciales.
Por su parte la Organización Mundial de la Salud declaró que está muy atenta a la situación de la capital china, pues se avivaron los temores de una segunda ola de contagios; la OMS indicó que posiblemente envíe expertos a la ciudad de 21 millones de habitantes para el control del rebrote.
Las medidas adoptadas en Pekín desde el lunes fueron cierre de instalaciones deportivas y de entretenimiento, además de las clases de primaria y los primeros ciclos de secundaria deberán tomarse desde casa.






