Ocho presunto sicarios murieron luego de un enfrentamiento entre civiles armados y elementos del Grupo Especial de la Policía Estatal de Tamaulipas, los hombres sin vida podrían pertenecer a un cartel de crimen organizado que opera en aquella región.
De acuerdo con los primeros reportes, los civiles agredieron a balazos a una patrulla de oficiales que realizaba recorridos de vigilancia.
Los agentes del Centro Análisis, información y Estudios de Tamaulipas (CAIET) respondieron al ataque dejando como saldo a ocho agresores muertos: cinco hombres y tres mujeres.
Luego del enfrentamiento, ocurrido en la calle 7 de la colonia Anáhuac de Nuevo Laredo, fue asegurada una camioneta con blindaje artesanal y al menos 15 armas.
Los agresores portaban uniformes que simulaban ser del Ejército, así como chalecos antifaces con las siglas CDN.






