De manera sorpresiva, un joven de 14 años que se encontraba con sus compañeros decidió recostarse en las vías del tren para terminar con el bullying que sufría en su escuela, en el Reino Unido.
Relata uno de los menores que la víctima, Sam Connor, le entregó su mochila y celular, pero nunca imaginaron que el muchacho se acostaría para ser arrollado por un ferrocarril de la estación Chertsey.
El adolescente había denunciado el acoso que recibía de parte de otros estudiantes, pero la escuela nunca tomó cartas en el asunto por falta de pruebas, según medios locales británicos.






