El atleta etíope Hagos Gebrihiwet pensó que había ganado la prueba de 5000 metros y festejó cuando todavía le restaba una vuelta.
A 400 metros de la llegada, Gebrihiwet se despegó del grupo y aceleró, seguido de cerca por otros dos competidores.
Al pasar la meta, el etíope celebró y bajó la marcha cuando aún restaba una vuelta para el final. La campana de fondo así lo anunciaba.
Gebrihiwet intentó retomar la carrera, pero terminó en el décimo puesto.






