
Murió uno de los cuatro menores trasladados a Galveston, Texas, tras la explosión de una toma clandestina de combustible en Tlahuelilpan.
Se trata de un adolescente de 15 años de edad tenía quemaduras en el 87 por ciento del cuerpo.
Con esta muerte se eleva a 132 el número de víctimas por la tragedia.
El joven había sido trasladado a Estados Unidos el 29 de enero, tras permanecer nueve días e el Centro de Atención a Quemados del Instituto Nacional de Rehabilitación de la Ciudad de México.
Esta información fue presentada por el Secretario de Salud, Jorge Alcocer: “En Galveston siguen siendo atendidos tres (menores), pero el cuarto murió”.
En México, otras once personas siguen siendo atendidas por la explosión, encontrándose uno muy grave, cuatro graves, tres delicados y tres estables.





