Por tres días y tres noches la señora Francisca Pérez Torres, su esposo, una de sus hijas y sus bisnietos estuvieron atrapados en la azotea de su casa, cuando el Río San Pedro invadió con toda su fuerza a Tuxpan; hoy tiene el valor de contar uno de los momentos más tristes y dolorosos que a sus 72 años de edad le ha tocado vivir…
“Empezó a venirse el agua con fuerza, en media hora ya estaba alta el agua, ya no podíamos salir, entonces como pudimos salimos, yo salí con el agua hasta aquí con el niño y subí a la casa de enfrente porque ahí había escalera”, contó a las cámaras de NTV.
Y con temor, esperaba que el agua no la alcanzara: “Aquí le faltaron como cuatro dedos para que subiera al techo y nosotros estábamos en el techo, estábamos esperando hasta que ya empezaron que no se había entablado el río, entonces ya después empezó a bajar poco a poquito y duró para bajar; yo duré tres días arriba del techo allá en la casa porque tenía el niño y el niño no se vale por su mismo”.
A pesar de las circunstancias doña Francisca no pierde la fe, ni la esperanza y aunque la caída haya sido profunda, asegura que ella, su familia y su gente se tienen que levantar…
“Tengan confianza y fe en Dios, que no los va a defraudar, ni tampoco los que pone de gobierno él, porque por él subimos arriba, porque Dios así lo quiere; yo le digo a mis compañeras que veo: hay que caer pero hay que levantarnos, donde hayamos caído hay que levantarnos”, dijo.
Hoy la señora Francisca se encuentra conmovida por todo el apoyo recibido por la gente que ha venido a fortalecer a Tuxpan y particularmente al gobernador Antonio Echevarría García, que asegura en ningún momento la ha dejado sola…
“Muchas gracias, muchas gracias porque nos ha demostrado que él nos ama, porque él tiene un buen corazón, y él nos ama como nosotros lo amamos también porque él no nos ha desamparado y estoy muy agradecida con él y también con los que coopera con él, que por medio de él llega a nosotros y nos apoya”.
Vídeo: Jesús Cervantes • NTV





