Una mujer mayor en Sudáfrica estuvo cerca de ser víctima de asalto, cuando conducía su enorme y lujosa camioneta, acompañada de su nieta.
Tres individuos que la seguían en otro vehículo, la alcanzaron y se colocaron a un costado de la camioneta de la anciana, quien permaneció con los vidrios arriba, y con las armas de los ladrones apuntándole.
Lejos de someterse a los delincuentes, la anciana echó su camioneta encima del vehículo que usaron los ladrones, el cual chocó en repetidas ocasiones, hasta que los hizo huir.





