Guillermo Hermoso de Mendoza, el hijo de la leyenda, por primera vez en Tepic el próximo domingo

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En la música de los cascos sobre la arena y el susurro expectante de los tendidos, el nombre de Guillermo Hermoso de Mendoza resuena hoy con una fuerza que trasciende su apellido legendario. A sus 26 años, este rejoneador navarro ha tejido una carrera que, más allá de la sombra de su padre, el mítico Pablo Hermoso de Mendoza, afirma un rumbo propio: audaz, técnico y ligado a la contemporaneidad del toreo a caballo.
El próximo 8 de marzo, la Monumental Plaza de Toros de Don Antonio en Tepic, Nayarit (México), vivirá su paseíllo con expectativas altas: no solo por la figura que representa Hermoso de Mendoza, sino por un público que, en los ruedos mexicanos, ha visto nacer una relación de respeto y cariño mutuo. México se ha convertido en uno de los escenarios fundamentales de su temporada 2025–2026, donde tiene programados aproximadamente 40 compromisos taurinos a lo largo de la república —una cifra que habla de su compromiso con la afición y de la demanda de su arte ecuestre en plazas de todo el país. Lo acompañan los matadores Algredo Ríos “El Conde” y Paco Miramontes “Lagartijo” con toros de Pablo Moreno.

Una temporada mexicana en ascenso

Desde finales de 2025 y a lo largo de los primeros meses de 2026, Guillermo ha ido marcando su sello en el toreo a caballo en diversas ferias. Ejemplo de ello fue su actuación en León, Guanajuato, donde, ante un lleno importante, brilló con luz propia al cortar dos orejas y salir a hombros tras una tarde de temple y precisión con sus caballos, en un festejo del Serial Taurino de la Feria de León.
Aunque cada plaza presenta sus desafíos —entre encierros de bravura variada y públicos exigentes— el rejoneador ha sabido mantener un ritmo constante y componer faenas que equilibran riesgo, estética y técnica ecuestre. En corridas anteriores desde enero, también destacó en escenarios como Juchipila y Sain Alto, donde cortó orejas, lo que ratifica una temporada mexicana de triunfos y regularidad.

La mirada europea y una carrera global

No es casualidad que Guillermo haya forjado un puente entre México y Europa: antes de esta temporada americana, ya había dejado huella en ferias europeas, especialmente en España y Francia, con alrededor de 29 corridas en cosos europeos, donde sumó 49 orejas y 5 rabos, evidenciando su madurez como figura del rejoneo contemporáneo.
Su campaña europea incluye actuaciones en plazas de alto calibre, y su presencia en ferias que tradicionalmente han consagrado a figuras del toreo no solo confirma su lugar en el escalafón internacional, sino que redefine lo que significa ser heredero de una dinastía sin perder la autenticidad de su propio estilo.

La herencia que corre en la sangre

Decir “Hermoso de Mendoza” es invocar décadas de historia taurina, de puertas grandes, de caballos que parecen bailar con el toro. Pero Guillermo, lejos de ser un repetidor de gestas pasadas, se ha colocado como uno de los nombres que hoy mueven al rejoneo a nivel mundial. En México ha encontrado un público que reconoce —y exige— calidad, y en España, donde su temporada continúa en los próximos meses, seguirá su trazado artístico frente a hierros exigentes y sensibilidades diversas.
Para Tepic, su llegada es más que una corrida anunciada: es la promesa de arte ecuestre, de técnica depurada y de esa sensibilidad que convierte al rejón en poesía en movimiento. Aquellos que ocupen los tendidos la tarde del 8 de marzo serán testigos de la consolidación de una figura que, fiel a su linaje, sigue empujando los límites del rejoneo en el siglo XXI.