Una fuerte escalada militar se registra en Oriente Medio luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques coordinados contra instalaciones militares y objetivos estratégicos en Irán, lo que provocó represalias con misiles por parte del régimen iraní.
De acuerdo con reportes internacionales, las explosiones se registraron en Teherán y otras ciudades iraníes durante la madrugada del 28 de febrero de 2026, como parte de una operación de gran envergadura dirigida contra la estructura militar y política del país.
Tras los bombardeos, Irán respondió disparando misiles contra bases y objetivos vinculados a Estados Unidos y sus aliados en varios países del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Jordania, lo que elevó la tensión regional.
Autoridades de la región informaron que varios proyectiles fueron interceptados por sistemas de defensa, aunque se reportaron daños y al menos una persona fallecida en Abu Dhabi.
El intercambio de ataques también dejó víctimas civiles dentro de Irán; informes señalan que un bombardeo impactó una escuela en el sur del país, con decenas de menores fallecidos, lo que ha generado fuerte preocupación internacional.
Mientras tanto, líderes mundiales han pedido una desescalada urgente para evitar que el conflicto derive en una guerra regional de mayores dimensiones, en un contexto ya marcado por tensiones por el programa nuclear iraní.
La situación permanece en desarrollo y varios países han elevado sus niveles de alerta ante el riesgo de nuevos ataques en la región.






