El gobierno de México, informó la mañana de este lunes cómo se desarrolló el operativo para capturar a uno de los delincuentes más buscados a nival nacional e internacional, que finalmente perdió la vida en el proceso.
La operación comenzó con información de inteligencia militar que ubicó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales de Rubén Oseguera Cervantes en el municipio de Tapalpa, Jalisco. De acuerdo con el reporte oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional, el individuo trasladó a la mujer hasta una cabaña en esa zona, donde posteriormente se confirmó la presencia del objetivo, considerado prioritario por las autoridades desde hace años.
Tras corroborar su ubicación, se organizó un despliegue integrado por fuerzas especiales del Ejército, elementos de la Guardia Nacional y aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana. El objetivo, acompañado por su círculo cercano, abandonó el inmueble y se internó en una zona boscosa, donde las fuerzas federales establecieron un cerco para impedir su escape. Al detectar la presencia militar, los integrantes del grupo armado abrieron fuego contra los soldados y guardias nacionales, lo que derivó en un enfrentamiento.
Durante el intercambio, los agresores impactaron un helicóptero militar, obligándolo a realizar un aterrizaje de emergencia. La operación continuó en tierra, donde los elementos federales repelieron la agresión conforme a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza. En el lugar fallecieron ocho integrantes del grupo armado y fueron aseguradas armas largas, lanzacohetes, vehículos y equipo táctico, mientras que dos militares resultaron heridos.
Rubén Oseguera Cervantes resultó lesionado durante los hechos y fue evacuado para recibir atención médica en Jalisco; sin embargo, murió durante su traslado. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a Morelia, Michoacán, y después a la Ciudad de México. En reacción a la operación, integrantes del grupo criminal realizaron bloqueos carreteros, quema de vehículos y agresiones contra instalaciones militares en varios estados del país, mientras se desarrollaban las acciones de seguridad.
El seguimiento que permitió su localización fue resultado de labores de inteligencia militar central, así como de la coordinación con instituciones del Gabinete de Seguridad, tras años en los que fue considerado un objetivo relevante para las autoridades nacionales e internacionales.







