Rancho El Quevedeño volvió a los lienzos y a los aplausos de su gente. Tras más de un año de ausencia, la escuadra nayarita se reencontró con su afición en una tarde cargada de emoción, tradición y el sonido de la afición charra que retumbó en el Lienzo Charro El Quevedeño.
El compromiso no fue sencillo: los locales se midieron ante Rancho El Soyate, de Zacatecas —actuales campeones nacionales—, y Rancho El Alazán, de El Rosario, Sinaloa. Los zacatecanos se llevaron la contienda al firmar 395 puntos, mientras que Rancho El Quevedeño sumó 319, seguido de los sinaloenses con 242 unidades.
La faena más ovacionada de la tarde llegó por conducto del campeón nacional charro completo, Enrique Jiménez, del Rancho El Soyate quien brilló en los piales y puso de pie a los miles de asistentes que abarrotaron el inmueble nayarita.
Pero más allá del marcador, el regreso de El Quevedeño marca el inicio de una nueva etapa: una generación de charros jóvenes, fogueados en competiciones nacionales infantiles y juveniles, que ahora asumen el reto de defender uno de los nombres con más historia en la charrería de Nayarit.
El equipo está integrado por Antonio Echevarría Aguirre, Arturo Ibarra Ramírez, Alfredo Leal Zaragoza, Alejandro Rizo Ibarra, Raúl Téllez Camarena, Andrés Ruíz Ibarra, Miguel Ibarra Sánchez, Ángel Alberto Zamudio Gómez, Ramón Zamudio Gómez, Luis Fernando García Reyes, Héctor Patiño Esparza, Martín Pérez Gómez y Juan Carlos Cuevas.
Todos ellos bajo la dirección de Luisa Echevarría Aguirre, presidenta de la Asociación de Rancho El Quevedeño, acompañada por Martha Preciado Echevarría, reina del rancho, quienes encabezan esta nueva era que promete devolver a El Quevedeño al lugar protagónico que merece dentro del deporte nacional por excelencia.







