Con la llegada del Día de Muertos, los comerciantes dedicados a la venta de flores viven una de las temporadas más importantes del año, ya que sus productos se convierten en elementos esenciales para las ofrendas, altares y arreglos con los que las familias recuerdan a sus seres queridos.
A un costado de una conocida funeraria, sobre la calle León en Tepic, se ubica el puesto de Eugenio Rodríguez y su familia, quienes desde hace varios años se dedican a este oficio. Señala que, durante estas fechas, las flores más solicitadas son el cempasúchil, las gladiolas y los nardos, aunque también se venden pompones, claveles y rosas. “La flor que más nos piden es el cempasúchil, pero también buscan gladiolas y flor tradicional. Hasta coronas o cruces nos encargan, depende de lo que la gente imagine”, explicó el comerciante.
Rodríguez comentó que los precios tienden a aumentar entre un 30 y 40 por ciento debido a la alta demanda y la escasez de algunas variedades. “Todo lo que viene del campo no tiene un precio estable; depende de la temporada y de la oferta”, señaló.
Las ventas más fuertes comienzan a partir del 27 de octubre y se extienden hasta el 2 de noviembre. Los floristas atienden desde las siete de la mañana hasta las diez de la noche para cubrir la demanda de quienes buscan mantener viva una de las tradiciones más entrañables de México.





