La tierra no ha dejado de moverse en México durante las últimas 24 horas. De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), se han registrado más de 80 sismos en distintas regiones del país, lo que refleja una intensa actividad tectónica que, aunque en su mayoría imperceptible, mantiene en alerta a las autoridades y a la población.
Los estados más afectados han sido Guerrero, Veracruz y Chiapas, donde se han presentado los movimientos de mayor magnitud. El sismo más fuerte ocurrió en Guerrero, con magnitud 4.5, localizado a 21 km al suroeste de Petatlán, seguido por otros eventos de magnitud 4.0 a 4.2 en zonas cercanas como Ometepec y San Marcos.
Veracruz registró un sismo de 4.1 a 71 km al suroeste de Isla, mientras que Chiapas reportó uno de 4.2 al suroeste de Tapachula. Además de estos eventos moderados, se han detectado decenas de microtemblores en la región de Pichucalco, Chiapas, con magnitudes entre 1.5 y 2.9, muchos de ellos con profundidades menores a 10 km.

Aunque estos sismos no representan un riesgo significativo, su frecuencia ha llamado la atención de los especialistas, quienes monitorean constantemente la zona por su alta actividad sísmica.

La distribución de los sismos abarca también estados como Oaxaca, Baja California Sur, Michoacán, Tabasco y Sonora, lo que evidencia la amplitud del fenómeno en el territorio nacional. La mayoría de los eventos han ocurrido en zonas costeras o cercanas a fallas geológicas activas, lo que coincide con el patrón histórico de sismicidad en México.






