Texas.- Las devastadoras inundaciones en Texas han dejado al menos 129 muertos y más de 160 desaparecidos. Las autoridades suspendieron las labores de rescate ante nuevas lluvias que amenazan con más desbordamientos. El dolor crece en , donde familias siguen esperando noticias.
La madrugada del 4 de julio, el río Guadalupe se convirtió en una fuerza imparable. En apenas 45 minutos, sus aguas subieron ocho metros, arrasando casas, campamentos y vidas. Desde entonces, helicópteros, botes y drones han peinado cada rincón de Hill Country, buscando sobrevivientes entre árboles y escombros. Pero este domingo, la esperanza se detuvo: las lluvias regresaron y obligaron a suspender las búsquedas.
Camp Mystic, un campamento cristiano de verano con más de cien años de historia, fue uno de los lugares más golpeados. Al menos 27 niñas y guías perdieron la vida allí, junto con su propietario, Dick Eastland. Las autoridades reconocen que la magnitud de la tragedia superó cualquier previsión: ni los mapas de inundación ni los sistemas de alerta fueron suficientes.
El gobernador compartió que no está dispuesto a rendirse: «El Grupo de Trabajo 1 de Texas ya ha rescatado a decenas de tejanos en la zona de Lampasas. Ellos y otros socorristas continuarán las operaciones para priorizar salvar vidas».
Texas Task Force 1 has already rescued dozens of Texans in the Lampasas area.
They and other first responders will continue operations to prioritize saving lives. pic.twitter.com/0pIWsMbMjv
— Greg Abbott (@GregAbbott_TX) July 13, 2025
En Kerrville, vecinos como Matthew Stone siguen luchando contra el agua. Él mismo rescató a sus vecinos mayores antes de que su casa quedara bajo el río. “Mi esposa está muy nerviosa, pero mientras el río no suba más, estaremos bien”, dijo, mientras limpiaba ramas bajo la lluvia.
La suspensión de las búsquedas no es un cierre. Es una pausa forzada por la naturaleza. Las familias siguen esperando, los rescatistas siguen listos, y Texas sigue llorando. Porque cuando el agua se lleva tanto, lo que queda es la memoria, la solidaridad… y la esperanza de que el lunes, si el clima lo permite, se pueda seguir buscando.






