Colombia.- El senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay fue víctima de un atentado, cuando participaba en un evento político en el barrio Modelia, Bogotá. El ataque, perpetrado por un joven de 15 años, dejó al político en estado crítico tras recibir tres impactos de bala, uno de ellos en la cabeza.
Durante el mitin, el agresor se acercó por la espalda y disparó a corta distancia. Testigos relataron que el atacante vestía de negro y tenía el rostro parcialmente cubierto. Tras el atentado, Uribe fue trasladado de urgencia a la Fundación Santa Fe, donde fue sometido a dos cirugías neurovasculares. Su estado de salud sigue siendo reservado, y permanece en cuidados intensivos.
El joven atacante fue detenido en el lugar y trasladado a un centro médico debido a una herida en la pierna. Las autoridades han señalado que el menor pudo haber sido instrumentalizado por grupos criminales para ejecutar el atentado. La Fiscalía General de la Nación ha iniciado el proceso de judicialización, imputándole cargos por tentativa de homicidio y porte ilegal de armas.
A toda la juventud bogotana reunida hoy en el concierto de la esperanza, le solicito juntarse en una sola voz para reflexionar sobre la imperiosa necesidad que Miguel se recupere de salud.
Ante la violencia la mejor cura siempre es el arte, y reunirse.
Los asesinos buscan, ante… pic.twitter.com/BfdX7FeEHK
— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 8, 2025
El atentado ha generado una ola de rechazo en Colombia y a nivel internacional. El Senado de la República, encabezado por Efraín Cepeda, condenó el ataque, calificándolo como una grave amenaza a la democracia.

Organismos internacionales como la ONU y el Departamento de Estado de EE.UU. han expresado su preocupación, instando a una investigación exhaustiva.
Para el debate público, que por razones obvias, hoy se presenta.
Desde mi corazon, de lo más profundo, espero el restablecimiento de salud de Miguel, y el descanso de su familia.https://t.co/k5H6d6sdIA
— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 8, 2025
El presidente Gustavo Petro ha ordenado reforzar la seguridad de los líderes políticos y ha solicitado una investigación profunda. Sin embargo, el ataque ha reavivado tensiones políticas, recordando episodios de violencia electoral en Colombia, como los asesinatos de candidatos presidenciales en los años 80.






