El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció mediante su plataforma Truth Social la imposición de aranceles del 100 por ciento a las películas producidas en el extranjero que ingresen a su país.
“Autorizo al departamento de comercio y al representante comercial de los Estados Unid*os (…) instruir un arancel del 100% sobre todas y cada una de las películas que ingresen a nuestro país”, escribió.
Según esta medida es descrita como proteccionista y su objetivo declarado es revitalizar la industria cinematográfica nacional e incentivar el consumo de cine hecho en Estados Unidos. El mandatario fundamentó su decisión argumentando que la industria cinematográfica estadounidense está «muriendo rápidamente» y que otros países ofrecen “todo tipo de incentivos para alejar» a sus cineastas y estudios de Estados Unidos.
Trump consideró esta situación como un «esfuerzo conjunto de otras naciones» y, por lo tanto, una «amenaza para la seguridad nacional». Además, señaló que el cine extranjero es «mensaje y propaganda». Afirmó que Hollywood ha «perdido mucho negocio en los últimos cuatro años en países extranjeros».
Como respuesta a esta situación, autorizó al Departamento de Comercio y al Representante Comercial de Estados Unidos a «iniciar de inmediato el proceso de instaurar un arancel del 100% sobre todas las películas que ingresen» al país producido en el extranjero.
El presidente expresó su deseo de tener «cine hecho en Estados Unidos, otra vez», aspirando a que la industria «regrese más grande, mejor y más fuerte que nunca». Su visión es «restaurar lo que él denomina ‘la época dorada de Hollywood’.






