
La exposición prolongada al sol sin la protección adecuada puede ocasionar diversos daños en la piel, entre ellos: quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro y un mayor riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.
Según el médico Fernando Olvera Ochoa, el cáncer de piel es una de las posibles enfermedades derivadas de la falta de protección solar. Indicó que, aunque la prevalencia suele ser menor en personas con tonos de piel más oscuros, los individuos de piel clara tienden a ser más susceptibles.
El especialista recomendó aplicar protector solar cada dos o tres horas, incluso si no se está directamente bajo el sol. Además, subrayó la importancia de utilizarlo al menos 30 minutos antes de salir al exterior.
También sugirió el uso de ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, así como accesorios como cachuchas o sombrillas, los cuales contribuyen a disminuir la exposición directa a los rayos solares.
En caso de detectar manchas o lesiones en la piel, se recomienda acudir con un profesional de la salud para recibir orientación y elegir el producto más adecuado para la protección dérmica.





