Las investigaciones en torno al feminicidio de Irene Isabel Castillo Longoria, de 31 años, continúan avanzando, mientras el principal sospechoso del crimen permanece detenido y bajo investigación.
De manera extraoficial, se ha revelado que la víctima habría acudido el pasado sábado 8 de febrero a casa de un amigo, con quien habría ingerido bebidas alcohólicas. En algún momento de la noche, una discusión habría derivado en violencia, y el hombre la asfixió, causándole la muerte. Posteriormente, intentó ocultar el crimen sepultando el cuerpo en una jardinera dentro del domicilio.
Tras 48 horas sin noticias, la familia de Irene reportó su desaparición el 10 de febrero, activándose el Protocolo Alba. Un día después, el 11 de febrero, elementos de la Fiscalía ejecutaron una orden de cateo en la vivienda del sospechoso, donde fue hallado el cuerpo de la víctima.
El inmueble fue asegurado y permanece resguardado por la Policía de Xalisco y autoridades estatales, mientras peritos forenses analizan la escena para recabar más indicios.
El cuerpo de Irene fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se confirmó que la causa de muerte fue asfixia. Además, se realizan estudios toxicológicos y de genética forense para complementar la investigación.
El presunto responsable continúa bajo custodia, y se espera que en las próximas horas la autoridad determine su situación legal. Mientras tanto, el caso ha generado indignación entre la ciudadanía, donde familiares y colectivos exigen justicia para Irene y que su feminicidio no quede impune.






