
El viernes 5 de abril de 2024, la ciudad de Nueva York experimentó dos sismos que causaron sorpresa y preocupación entre los residentes y visitantes. El primer temblor, con una magnitud de 4.8, tuvo su epicentro cerca de Lebanon, Nueva Jersey, y se sintió fuertemente en la metrópoli y otras partes de la costa este de Estados Unidos.
Horas más tarde, se registró una réplica de magnitud 4 al oeste de la ciudad, perceptible también en Nueva Jersey. A pesar de la inusual actividad sísmica, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, informó que no se han reportado heridos ni daños significativos.
Como respuesta a estos eventos, las autoridades activaron protocolos de emergencia y monitoreo, mientras que los servicios de transporte, incluyendo aeropuertos, operaron con precaución. Se ha instado a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales y a seguir las recomendaciones de seguridad en caso de más réplicas.
La rápida comercialización de mercancía alusiva a los sismos ha llamado la atención en redes sociales, reflejando la capacidad de la comunidad para encontrar humor en situaciones de estrés. Los neoyorquinos han comenzado a vender camisetas y otro tipo de artículos relacionados con los movimientos telúricos.





