Con misa, carne asada, tacos de frijoles con queso, mucha risa y hasta música en vivo, es como el 1 de agosto, trabajadores del Mercado de Abastos celebran el día del comerciante y lo hacen en compañía de quienes a diario hacen que su negocio tenga buenas ventas.
«Por lo regular pues trabajamos un rato, atendemos los pendientes y después una comidita con los trabajadores y con los clientes que conviven con nosotros. Los que vienen por lo regular se les olvida pero los que vienen les ofrecemos con todo gusto. Es muy agradable porque es un sentimiento que se tiene, porque surgen amistades de ahí, bien dicen que te haga un cliente que al revés», expresa Alejandro Basurto, uno de los comerciantes del Mercado de Abastos.
Y es que aseguran que este día vale la pena celebrarlo, porque es uno de los más satisfactorios y se hacen nuevas amistades.
«Pues es tradición, todos los oficios, todas las profesiones tienen su propio día», dice con orgullo Alejandro.
En algunas ocasiones, los mismos clientes les llevan algo y así se arma la fiesta cada 1 de agosto.





