A sus 23 años, Pablo Vega es uno de los nayaritas que de manera voluntaria viajó hasta Turquía, donde se suscitó un terremoto de magnitud 7.8 el pasado mes de febrero.
Con más de 60 mil pérdidas humanas hoy es conocida como la “zona cero”
Viajó por más de 36 horas y tras su arribo, comenzó con trabajos de búsqueda y después de seis horas logró salvar a una persona con vida
Días después, ya preparándose para poder descansar, fue sorprendido junto con otros rescatistas en el campamento donde estaban por otra réplica, su vida ya comenzaba a correr peligro
Pese a los movimiento telúricos que ponen en riesgo su vida, hubo una búsqueda exitosa más, pues después de 24 horas continuas, logró rescatar los cuerpos de una mujer embarazada y a un masculino. La sorpresa es que al descubrirlos se percataron que el hombre perdió la vida muy cerca de su esposa y su futuro bebé, habrían perdido la vida abrazados y Pablo les regresó a sus familiares la oportunidad de despedirse de manera más humana
Pasan los días y todos los habitantes fueron trasladados a otros estados, huérfanos llevados a lugares, seguros, toda la zona eran simples pedazos de escombro, tierra y sensación de dolor
Ya era momento de Pablo de regresar a casa, preparó sus cosas, le agradecieron los turcos la ayuda, se despidió de sus colegas y el 1 de marzo arribó al aeropuerto internacional de la ciudad de México y después viajó a Tepic Nayarit en autobús
Familiares y amigos ya lo esperaban con ansias, el topo azteca nayarita ya está en su tierra natal después de haber estado dos semanas en Turquía haciendo labores de rescate
A pesar del terrible panorama, asegura que le fascina lo que hace, nació para servir a los demás y sabe perfectamente que un temblor o terremoto no son predecibles y se prepara siempre para poder ayudar a quien así lo necesite
Desde que arribó a Nayarit ha mostrado su lado humano, humilde, regalando juguetes a los niños, yendo a platicas con jóvenes y sobre todo, compartir un poco de su pasión con los demás
El gobernador del estado con mucho orgullo, respeto y admiración, se reunió con él para darle el reconocimiento de haber llevado el nombre de Nayarit en la labor más humana que puede existir, regresar a personas a su familia y rescatar sobrevivientes después de un acontecimiento catastrófico, sin duda un héroe sin capa.
Gracias Pablo por hacernos sentirnos orgullosos de que un pedazo de Nayarit estuvo moviendo escombros para salvar vidas en otro punto del mundo. Gracias por tu valentía, tenacidad y esfuerzo, estamos seguros que tu rostro, tu trabajo y tu imagen, se quedará grabada en todas esas familias que ayudaste y les devolviste la esperanza. Gracias a tu trabajo, el nombre de nuestra entidad retumba en cada espacio del mundo .





