Tras una serie de denuncias por irregularidades y malos tratos a los animales del zoológico Zoochilpan de Chilpancingo en Guerrero, la Secretaría del Medio Ambiente concluyó que sí hubo irregularidades.
De acuerdo a lo publicado por diversos medios, los resultados de la investigación arrojan que cuatro cabras pigmeas fueron sacrificadas y se las comieron en el festejo de fin de año; cuatro watusis fueron vendidos por 65 mil pesos, pero ese dinero no ingresó a las cuentas del zoológico; una cebra fue intercambiada por ciervos rojos sin autorización; con actas de aprovechamiento falsificada, borregos de Berbería fueron vendidos; una guacamaya, un jaguarundi y 10 serpientes están desaparecidas, y un venado murió por negligencia.
Con respecto a las cuatro cabras pigmeas, se determinó que “fueron sacrificadas y cocinadas en las instalaciones del mismo zoológico y fueron utilizadas como comida en el festejo de fin de año”, según el reporte.
Entre otras muchas irregularidades están que el exdirector osé Rubén Nava Noriega, realizaba las muestras de laboratorio en un negocio familiar, donde elevaban los precios, y que hizo compras “fantasma” de medicamentos.
Con información de El Universal






