Lidia Sanguino, una joven madre de 18 años de edad, perdió la vida el lunes luego de que fuera agredida en octubre por dos mujeres acompañadas de varios hombres, con los que aparentemente tenían conflictos.
El hecho ocurrió en la localidad de San Bernardino, en Texcoco, y de acuerdo con medios locales, tras la agresión, resultó con traumatismo craneoencefálico, además de daños en la columna vertebral, por lo que estuvo en coma y ya no se pudo recuperar.
Sanguino dejó en la orfandad a un bebé de 11 meses, al que antes de la agresión pudo llevar al Registro Civil para ponerle el nombre que eligió para él. Fidel se llama el pequeño, como su abuelo, el que ahora tendrá que hacerse cargo de él.
Familiares y amigos de Lidia exigen justicia a las autoridades ministeriales para que detengan a los presuntos responsables de su muerte y pague por lo que le hicieron.







