La noche del domingo, un par de hombres tocaron a la puerta, preguntaron por María Carmela y cuando salió le dispararon, todavía logró correr algunos metros y la remataron a media calle, a unas cuadras de la presidencia municipal de Abasolo en Guanajuato.
El suceso fue relatado por María Ramírez, madre de la víctima que fue quien atendió el llamado a su puerta y los hombres le preguntaron por su hija.
María Carmela era integrante de un colectivo de búsqueda de personas pues el pasado 14 de junio, hombres armados se llevaron a su hijo Óscar Zúñiga, a quien desde entonces había buscando incansablemente.
Todavía el pasado sábado, un día antes de ser ultimada, fue parte de las mamás buscadoras que instalaron l «Árbol de la Esperanza» en la plaza Constitución donde colocaron fotos de sus familiares desparecidos.







