Luego de que se diera a conocer la tragedia por la que atravesaba don Jacinto con las consecuencias del huracán Roslyn, las autoridades municipales de Tepic reaccionaron de inmediato y enviaron una brigada a la casa de este hombre en la colonia Comerciantes de la capital para ayudarle a sacar el agua estancada de su casa y reparar los daños provocados por la tormenta.
Tras publicarse el caso, cientos de personas reaccionaron en solidaridad para ayudar a don Jacinto.
La misma presidenta municipal, Geraldine Ponce, ordenó a directores y funcionarios de diferentes áreas que acudieran al domicilio de don Jacinto para ayudarle en su problema y adicionalmente realizar las acciones necesarias para evitar que en lo futuro vuelva a suceder una situación similar.
Además de condonarle el adeudo del dueño anterior del agua potable, el Ayuntamiento capitalino instruyó para que se le proporcione una ayuda alimentaria de manera periódica, también nivelación de su casa y un nuevo contrato del SIAPA para suministrarle los servicios sin costo alguno.

Con información e imágenes de Sergio Robles






