Se llamaba Juana, hoy es Rocío; se trata de una mujer que hace 27 años se perdió en el Bosque de Chapultepec, de la Ciudad de México; su madre, Lorena, por fin pudo abrazarla, no lo hacían desde 1995.
Ambas se reencontraron en las oficinas de la Fiscalía Generald e Justicia de la Ciudad de México, lo cual fue calificado como un «hecho histórico y por demás emotivo» por la fiscal Ernestina Godoy.
La institución ayudó a localizar a Rocío y comprobar genéticamente el parentesco de ambas.
Rocío tenía tres años cuando se perdió en el Bosque de Chapultepec y su madre Lorena la reportó desaparecida; a pesar de que pidió ayuda a las autoridades y divulgó un fotovolante, no la encontró sino hasta hoy.
Hace poco, Rocío volvió a ver el fotovolante y se reconoció, cuando tenía tres años; lo encontró en las redes sociales de una fundación, por lo que se acercó a la Fiscalía Especializada en Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Ciudad de México.
Tanto a Lorena como a Rocío, les explicaron el procedimiento, por separado, con pruebas médicas y psicológicas. Fue el miércoles cuando llegaron los resultados, y había coincidencia.
Lorena, ahora a sus 50 años y sin haber visto a su hija por casi tres décadas, volvió a tener en sus brazos a quien ella llamaba Juana. Las dos derramaron lágrimas de felicidad.






