Estas fueron las últimas palabras de Henry antes de ser ejecutado el miércoles en Texas

0

“Solo quiero decirle a la familia de Pablo Castro que aprecio todo lo que hicieron para tratar de comunicarse conmigo a través del programa de Defensa de las Víctimas. Intenté responderos, pero no hay nada que pudiera haber dicho o hecho que os hubiera ayudado. Me arrepiento y tengo remordimientos, este es un acto tan atroz… Espero que esto os sirva de consuelo, si os ayuda, me alegro. Espero que de alguna forma esto os permita cerrar este capítulo. A mi esposa, a mis amigos, a mi hijo, saltamontes [su apodo], a Dana y a los demás: os amo a todos. Solo sé que peleé muy duro, y que estoy listo para partir. Estoy listo, alcaide”.

Estas fueron las últimas palabras de John Henry Ramírez que fue ejecutado la noche el miércoles en una prisión de Texas por el asesinato de Pablo Castro en el 2004, empleado de una tienda de ultramarinos, que entonces tenía 49 años y nueve hijos por robarle 1,25 dólares.

John Henry logró que la Suprema Corte le autorizara tener a un sacerdote tomándole de la mano y orando con él al momento de su ejecución, la cual ocurrió el miércoles y fue declarado murto a las 18:41.

Dana Moore fue el sacerdote de la Segunda Iglesia Bautista de Corpus Christi que acompañó al reo a la partida de su último viaje.

Aarón Castro, uno de los hijos de la víctima de John Henry Ramírez emitió un comunicado el mismo miércoles con respecto a la ejecución del victimario de su papá: “Paz, amor y justicia para Pablo G. Castro; que no se olvide su nombre, y que Dios muestre su misericordia con J. H. R., eso no depende de nosotros. Él ha recibido el verdadero juicio con nuestro señor, nuestro salvador. El alfa y omega, el principio y el fin. Una vida arrebatada nunca debe celebrarse, pero cerrar este capítulo es posible”.

 

El pastor Dana Moore, en la Segunda Iglesia Bautista en Corpus Christi (Texas), en diciembre pasado.

Este hombre podrá rezar y ser tomado de las manos por su pastor mientras es ejecutado hoy en EU