La Tierra ya tiene con qué defenderse de asteroides, o al menos eso pretende la NASA tras realizar una prueba con la sonda Dart.
El artefacto fue estrellado contra una enorme roca espacial, llamada Dimorphos, a 22 mil kilómetros por hora para desviarla de su trayectoria, aunque esta no se dirigía a la Tierra.
Dicha prueba sirvió para determinar si es posible cambiar el rumbo del asteroide, y así evitar un cataclismo.
El asteroide Dimorphos, cuenta con 160 metros de ancho, y se sabrá dentro de unas semanas si la misión fue exitosa.





