La noche del martes una mujer no pudo más y le confesó a su hija que su papá no había desaparecido sino que cansada de los golpes que le propinaban le quitó la vida y metió su cuerpo en un tambo al que le vertió sosa cáustica.
El suceso se desarrolló en el municipio de Venustiano Carranza en la Ciudad de México, y ante tales confesiones, la hija acudió a la policía en donde denunció a su mamá sobre el crimen.
En su declaración, la hija expresó que su mamá era una costurera que tenía que acudir a terapias por la violencia que sufría en su casa.
María, la autora del crimen, dijo que desde hace un mes acabó con su esposo y lo metó al tambo, lugar en donde la policía encontró su cadáver, ahora la mujer está bajo custodia y se espera continúen las investigaciones hasta aclarar todo el suceso.






