Ramiro González, es un presó condenado a muerte que será ejecutado este miércoles próximo en una prisión de Texas mediante inyección letal por un crimen cometido en el 2001, pero pide un mes más de vida para poder donar sus órganos y dar esperanza de vida a otras personas.
El condenado ha pedido a través de sus abogados aplazar su ejecución sólo 30 días para donar un riñón, sin embargo las autoridades se han negado y el reloj sigue su marcha para que se cumpla su sentencia el próximo miércoles 13 de julio.
El reo es acusado por la violación y homicidio de Bridget Townsend, cuyo cuerpo logró ocultar por dos años tras cometido el crimen.
Según sus abogados, el plazo solicitado no es con el objeto de retrasar la condena, sino que es su deseo dar esperanza de vida a un desconocido como forma de expiar su crimen.
Las autoridades penitencias le dieron permiso al presidiario de ser evaluado para donación y los resultados arrojaron que era un «excelente» donador, pero ahora, las autoridades se niegan a darle permiso de ser donador debido a la cercanía de su hora final.






