Unos 200 migrantes de origen africano y haitiano protestaron nuevamente el viernes 4 de marzo, pero ahora de manera violenta, en la ciudad de Tapachula, estado de Chiapas, para exigir a las autoridades migratorias que atiendan sus trámites para acreditar su estancias legal en el país.
La protesta terminó en un caos después de que los migrantes lanzaron piedras, palos y objetos a agentes de la Guardia Nacional, quienes custodiaban oficinas de migración en esta ciudad, frontera con Guatemala.
Además de estas acciones violentas, los migrantes desprendieron un señalamiento de tránsito y lo atravesaron sobre una avenida, donde quemaron ramas y colocaron piedras.
Ante estas acciones, los vecinos de la zona dijeron estar cansados de las manifestaciones de los migrantes, que casi siempre cierran las calles y limitan el libre tránsito de las personas.
«Lo peor es que se burlan de la población y de las autoridades ya que se sienten intocables porque las autoridades no hacen nada por nuestra seguridad», dijo Mireya García, una vecina del lugar.
Tapachula, frontera con Guatemala, es una ciudad que lleva meses siendo reflejo de la crisis migratoria que vive la región. A lo largo de 2021 partieron desde esa ciudad varias caravanas migrantes con miles de personas, aunque la gran mayoría fueron frenadas y desmanteladas por las fuerzas de seguridad mexicanas.






