En el año 2005, una madre de familia reportó la desaparición de su hijo, recién nacido, en un hospital del Instituto Mexicano para el Seguro Social (IMSS), en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. De acuerdo con la denuncia e investigaciones, en aquel tiempo fue una mujer disfrazada de trabajadora social, quien lo tomó para alejarlo de su familia, hasta hoy.
Ante la denuncia y las investigaciones correspondientes, fue la familia del menor, y mas tarde el Instituto Jaliscience de Ciencias Forenses, quienes llevaron a cabo trazados digitales de los rostros de sus familiares y así, poder determinar un retrato hablado.
Fue el gobernador, Enrique Alfaro, quien compartió la noticia en sus redes, afirmando que tras difundir el retrato hablado, se identificó a un joven con esas características y tras hacer pruebas de ADN con los padres de familia, coincidieron genéticamente.






