Eduardo Salomón, el jovencito que fuera ultimado en Tlajomulco durante el fin de semana, fue despedido por amistades y familia este martes 8 de febrero. El viernes pasado trascendía que Eduardo habría sido plagiado en su propia casa mientras llamaba a su padre.
«Ayúdame, papá», fueron las últimas palabras que le alcanzaron a escuchar después de haber llamado para reportar un comando armado llegando a su casa. Testigos afirman que Eduardo alcanzó a encerrar a sus hermanitos en un baño de la finca.
Una misa de cuerpo presente con los asistentes vestidos de blanco y el lanzamiento de globos al cielo, fueron parte de la ceremonia de despedida de «Lalo», como era llamado por sus seres queridos.
Hoy, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dio a conocer que ya existe una persona detenida por este delito y se continúan las investigaciones.






