Quizá usted ya la conoce, su ruta regular es el centro de Tepic, visita algunos comedores, oficinas o negocios de la ciudad, siempre cargando una canastita con decenas de bizcochos, todos dulces, azucarados cómo su personalidad, así es Doña María, que siempre la bendición de su Dios se encomienda para tener buena venta y regresar con bien a casa.
“Yo me levanto cómo a las cinco y media o a veces a las seis y media, cuando me da flojera a las siete, ya empiezo a arreglarme, y a recoger mi cocina, lavar los trastes, empiezo a acomodar mi canasta, y ya me vengo cómo a las nueve y media, veces a las diez, veces a las nueve, y ya me vengo a la panadería, tomo el carro, el Llanitos, el Suchiate, ahí en La Taberna”, dice.
A sus 78 años la señora María Gregoria, es una fiel católica, asegura que una de sus actividades favoritas es ir a escuchar misa, pedir por todos y todas, pues pensar solo en lo que uno necesita es una percepción egoísta, es lo que nos cuenta esta mujer comerciante con más de 32 años ofreciendo el pan dulce.
La señora María vende este pan dulce a un precio accesible, si usted la ve échele mano para que tenga buena venta y de paso usted se lleva una bendición.





