Reporte Especial.- El pasado 6 de enero trascendió la solicitud de renuncia al cargo de magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa de Nayarit (TJAN) por parte de Catalina Ruiz, dirigida al Congreso del Estado “por motivos personales” pese a que aún le faltaban 5 años de gestión. Ahora se sabe que detrás de la dimisión de la Magistrada Ruiz hay una denuncia de la Auditoría Superior del Estado de Nayarit (ASEN) por haber contribuido a perdonar a 20 servidores públicos sancionados por la desviación de al menos 2.5 millones de pesos.
Una fuente cercana al propio TJAN y verificada por NTV Noticias, describe que entre la veintena de exonerados por la Magistrada Ruiz destacan José Guadalupe Vargas y Miguel Ángel Cuervo, ambos exfuncionarios administrativos de la Secretaría de Salud en la primera parte del sexenio de Roberto Sandoval.
También el expresidente municipal de Tecuala, Alberto Parra, así como los 12 integrantes del cabildo de Acaponeta que encabezó el alcalde Efraín “El Gallo” Arellano Núñez en el trienio 2011-2014. Otros sancionados de la ASEN beneficiados por la exmagistrada fueron empleados de los ayuntamientos de Tepic, Bahía de Banderas y San Pedro Lagunillas de ese mismo periodo.
El argumento para declarar la nulidad lisa y llana de las resoluciones impugnadas fue que el nombramiento de Héctor Benítez como el entonces encargado de la ASEN estuvo viciado de origen y sus actos no tenían validez. Sin embargo, esa resolución de la magistrada Catalina Ruiz violó un criterio de jurisprudencia de la Suprema Corte por lo que la Auditoría Superior, ya bajo la titularidad de Salvador Cabrera, consideró que fueron actos arbitrarios en perjuicio de la sociedad.
Se determinó entonces con fecha 3 de enero la separación temporal del cargo de la magistrada como medida cautelar para continuar con el procedimiento en su contra. Pero tres días después ella decidió mejor renunciar.
Cercana al exgobernador Roberto Sandoval, la novel abogada y violinista Catalina Ruiz, surgió del anonimato y ocupó durante ese sexenio los más diversos cargos, primero directora de Cultura, luego Secretaria de Turismo, para finalmente ser nombrada por 10 años magistrada del TJAN que incluso llegó a presidir y desde donde resistió 4 años de batalla legal con la pasada Legislatura que la quiso procesar en juicio político.






