La pandemia ha modificado nuestra realidad y con ello nuestros hábitos, incluso la forma en cómo trabajamos, pero para Juan Manuel esto fue un área de oportunidad, pues pese a que no formaba parte de ninguna agrupación musical, eso no le impidió mostrar su talento en las calles de Tepic.
Desde el comienzo de la contingencia sanitaria, este músico se ha colocado en al menos dos cruceros de la ciudad, y él mismo nos cuenta cómo le ha ido desde su primer día en las calles:
“Decidí agarrar mi batería y empecé con una bocina chiquita, la batería era la mitad de lo que tengo ahorita, empecé con casi nada y así desde que empezó hasta el día de hoy, me he estado armando, me he puesto más aquí porque cómo es un parque no hay tantos vecinos, no molesto a mucha gente, y aquí está agusto”, dice.
Su repertorio ha crecido al igual que el número de sus seguidores, pues son ya cientos de personas las que ubican a este baterista callejero, e incluso, gracias a esto, también ha amenizado diversos eventos privados, sin embargo, él quiere permanecer en las calles de la ciudad, pese a algunos inconvenientes que ha tenido en el camino.
“Sí me han dicho que me tengo que retirar, que por el volumen, pero hasta la fecha, ya no me han quitado, yo creo que porque ya me conocen, ya me han visto, sé lo que hago”.
Todos los días es una experiencia para él, y agradece el apoyo que ha recibido por parte de cada uno de los ciudadanos que le regalan un aplauso, algunas monedas o tal vez bajarse de su auto y bailar al sonido de la batería.






